¿Cuánto tiempo llevas sin hacer algo bonito y emocionante solo para ti?
Es curioso, ¿verdad? Pasamos la vida cuidando de todos y de todo: el trabajo, la familia, los amigos… Y al final del día, apenas queda tiempo para nosotras mismas. Y en el silencio de la noche, te preguntas: “¿Y yo cuándo?”. Pero la rutina se lo come todo, y al final, acabas contestándote lo mismo: “mañana”… aunque ese mañana nunca llega, o si lo hace, está lleno de prisas y culpa.
Y los días pasan, cargados de responsabilidades, de deberes y de obligaciones… Y el tiempo para ti y tus cosas va desapareciendo, hasta que llega un día en el que ya no recuerdas cuándo fue la última vez que paraste, y atendiste tus propias necesidades. Esas necesidades que te hacen sentir viva.
¿Qué pasaría si te dieras el permiso de vivir una aventura solo para ti?
Te propongo algo. Imagina que durante unos días, te sumerges en un mundo donde todo se vive con los cinco sentidos. Dejas de lado la agenda, las reuniones, los "tengo que" y, por primera vez en mucho tiempo, te das permiso para disfrutar de la belleza que te rodea.
Visitarás lugares preciosos, caminarás rodeada de belleza natural, sentirás el aroma a tierra húmeda, degustarás platos llenos de sabor y la brisa marina acariciará tu piel, recordándote que este momento es solo para ti.
Y ahora, imagina que lo haces en Sudáfrica, el país del arco iris. Un lugar tan lejano, fascinante e inspirador, que parece perfecto para perderte en él, encontrarte a ti misma y brillar.
Como dijo Nelson Mandela…
“El hecho de jugar a ser pequeño no sirve al mundo. No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras. Nacemos para hacer manifiesta la gloria del universo que está dentro de nosotros. Mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo. Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás.”
Es tiempo de brillar y lucir tu propia luz en la nación del Arco Iris
¿Por qué conmigo?
Porque cuando visitas el país de la mano de una nativa disfrutona como yo, Sudáfrica es un arco iris increíble que brilla con más intensidad.

- Viajar conmigo es como abrir una ventana a la Sudáfrica más auténtica, esa que está llena de pequeños detalles que solo una persona creativa y disfrutona sabría apreciar. Las texturas de las telas en los mercadillos, la suavidad de una cerámica hecha a mano, el aroma intenso de las especias, el sonido de la música tradicional… Cada rincón te hablará, invitándote a detenerte y saborear cada momento.
- No tendrás que preocuparte de nada. El idioma, la logística, la seguridad… todo está bajo control. Yo estaré contigo en cada paso, traduciendo cuando sea necesario y llevándote a los sitios de la manera más cómoda y segura.
- Sólo tendrás una única misión: Disfrutar de ti, de tu tiempo y de mi país.
Cosas que podrás vivir con una nativa disfrutona como yo:
Experiencias que iré improvisando sobre la marcha, dependiendo de las necesidades del grupo buscando siempre lo mejor en cada momento.
- Visitar una tribu indígena que te enseñará cómo vivir con lo esencial y ser feliz.
- Explorar el arte rupestre oculto en lo más profundo de las montañas.
- Cocinar en una granja secreta, donde los ingredientes vienen directamente de la tierra a la mesa. Sentirás la frescura de las verduras recién cosechadas y el placer de cocinar con lo mejor que la naturaleza nos ofrece.
- Degustar vino de uva Pinotage mientras el sol se oculta detrás de alguna de las 600 bodegas locales. Cada sorbo será un recordatorio de que el presente es un regalo para disfrutar.
- Comprar artesanía directamente al artesano, llevándote una parte de su historia en cada pieza. Cada objeto que toques será una pequeña obra de arte hecha con las manos y el corazón.
- Probar cocina local, la auténtica, nada de comida para turistas. Te sentirás una más, disfrutando de la riqueza y los sabores que solo un país como Sudáfrica puede ofrecer.
- Contemplar la Cruz del Sur en un cielo tan claro que sentirás la paz de no tener nada más que hacer que mirar las estrellas.
¿Qué te llevarás de vuelta?
Sudáfrica posee una gran riqueza en artesanía y productos locales que podrás llevar a casa. Pero lo más bonito que este viaje te va a regalar (o te vas a regalar, mejor dicho) es tiempo para ti.
Tiempo para hacer lo que te dé la gana, sin prisas, sin obligaciones. Con la única compañía de un grupo de mujeres como tú, dispuestas a vivir cada instante plenamente: cada paseo, cada bocado, cada atardecer, cada tienda, cada conversación.
Es posible que, a tu vuelta, después de haber vivido Sudáfrica de esta manera, te regales más tiempo libre para ti o recuperes algún hobby olvidado. Que no te dé remordimiento de conciencia pasear sin rumbo una tarde cualquiera, o delegar alguna de las tareas de casa para hacer lo que te apetezca.
Incluso puede que te descubras tomando la palabra en momentos donde antes no lo hacías, para dar abiertamente tu opinión. Es lo que tiene viajar a mi país y regalarte un viaje para ti, para descubrir que existes más allá de las obligaciones diarias.
¿Qué dicen otras mujeres como tú?
Tuve la suerte de tener a Lisa como mi guía personal durante mi viaje en Ciudad del Cabo.
Como local, me permitió vivir la ciudad desde una perspectiva auténtica y cercana.
Gracias a su conexión con la gente y la cultura, pude ver Sudáfrica a través de sus ojos y no como una simple turista."
Recomiendo muchísimo los tours de Lisa! Siendo nativa conoce todos los lugares imprescindibles y las actividades esenciales para hacer mientras viajas por el país. Desde los parques de vida silvestre con animales salvajes hasta los mejores lugares para probar los vinos y la gastronomía.
¡Gracias, Lisa, por una experiencia increíble!¡No puedo esperar a regresar!
Mi mejor viaje ha sido a Sudáfrica organizado por Lisa. Ha sido la mejor experiencia en todos los sentidos, comida, lugares, ambiente y experiencias.
Sin duda lo volvería a hacer, ya que es un país increible y con Lisa como guía.
